La carta
Croquetas, cocido madrileño y bizcocho de nata
Primer plato: Croquetas de resto de cocido
Poca gente hay en el mundo a quien no le gusten las croquetas. No sólo porque están muy buenas, sino porque es un plato que asociamos a nuestra infancia y que luego, no se sabe muy bien por qué, nunca intentamos preparar en casa. Tienen fama de ser complicadas de hacer, pero no es cierto y además son uno de esos agradecidos platos que nos permiten ‘reciclar’ los restos de comida del día anterior. En este caso las prepararemos con los restos de un cocido, pero os quedarán igual de buenas si usáis, por ejemplo, los restos de un pollo asado. ¿Comenzamos?
Segundo plato: Cocido madrileño
El cocido madrileño es uno de las recetas más conocidas de la gastronomía española. Nació como un plato de pobres, pero con el tiempo empezó a incluirse en la carta de los restaurantes y hoy en día es incluso un reclamo turístico de Madrid. Muy consistente, se come como plato único y es habitual en los meses fríos de invierno. Como pasa con todas las recetas tradicionales, podríamos decir que hay tantas formas de prepararlo como hogares hay en España: hay variantes con morcilla, chorizo, panceta, con gallina en lugar de pollo… Así que si os apetece cambiar o añadir algún ingrediente de la receta que os proponemos, ¡adelante!
¿Os apetece un rico bizcocho de nata? Se trata de un dulce esponjoso y suave que, seguro, os alegrará la merienda. ¡Empecemos! Separad las claras de las yemas y utilizad la batidora para montar cada una por separado. Dividid el azúcar en dos partes: incorporad una a las yemas al empezar a montarlas, y la otra a las claras cuando ya estén montadas…



